centre de psicologia assessorament personal i salut PSIGMA

Català  /  Castellano

¿Cómo estás?

620 756 015

Hola, ¿quieres hablar?

 

Si   Ahora no, gracias

Inicio / Metodología / Casos prácticos / Casos prácticos de terapias de pareja

Casos prácticos de terapias de pareja

Berta (41) y Ramón (34). Infidelidad. 11 sesiones.

Berta y Ramón llevaban 15 años juntos y tenían un hijo de un año y medio. Vinieron al centro de Psigma Barcelona recomendados por unos amigos suyos que también hicieron terapia con nosotros. Pero ellos venían por un motivo distinto, la infidelidad de Ramón hacía menos de un mes y descubierta por Berta vía whatsapp pero reconocida de inmediato por él. Vinieron con una mezcla intensa e importante pero sin que esto dificultara la comunicación entre ellos ni se dieran faltas de respeto, y desde el primer momento ambos asumieron su parte de culpa. Nuestro trabajo se centró en ir desgranando y dando sentido a la historia que traían y en ayudarlos semana a semana a gestionar todas las emociones que iban surgiendo, en casa y en las sesiones, de la mejor manera posible. Así pues fuimos extrayendo, a través de las historias familiares de cada uno de ellos y su historia de pareja, factores circunstanciales y características propias de la pareja que habían resultado importantes en la consecución de tan desafortunado acontecimiento: el nacimiento de su hijo y todo lo que ello comporta a nivel de reorganización familiar, la creación de un negocio propio en tiempos de crisis, las dificultades con las familias de cada uno, etc y unos carácteres opuestos en cuando a la expresión emocional y del afecto. Todo esto, entre otras cosas, generó un gran distanciamiento y malestar en la pareja, que cada uno interiorizó de manera distinta: Ramón convencido de que Berta le dejaría y Berta sintiéndose absolutamente deprimida, desbordada y enfadada con Ramón. Comprender esto fue muy importante para generar una nueva fórmula de relación de pareja ya que el deseo de ambos desde un principio fue el de tirar adelante la relación.

En cuanto a la gestión de la crisis, legitimamos todas las emociones que sentían: la culpa de Ramón y la rabia y todas las preguntas que Berta tenía, les acompañamaos por las diferentes fases que atravesaron (shock, rabia intensa, “luna de miel”, tristeza, ilusión...) y les dotamos de herramientas para exteriorizar las emociones adecuadamente. Finalmente les propusimos un ritual simbólico para terminar de pasar la página del capítulo que cerraron en su historia de pareja.

Respecto a la frecuencia de las sesiones, primeramente fueron semanales, pero a medida que la crisis daba paso a una nueva fase de la pareja y bajaba la intensidad emocional, espaciamos las sesiones (primero quinzenales y después mensuales) y acabamos estableciendo sesiones de seguimiento al mes y a los 3 meses para terminar de acompañarlos y asegurarnos de que la nueva fórmula era lo bastante sólida y satisfactoria para la pareja.

 

Marta (27) y Juan (32). Celos. 7 sesiones:

Marta vino al centro de Psigma Barcelona porque estava sufriendo una fuerte angustia relacionada con su situación de pareja. Con Juan llevaban 10 años de relación pero no acababa de sentirse llena y por lo contrario, sufría episodios de celos que detestaba de sí misma. Le propusimos una terapia de pareja que Juan aceptó. Después de conocer el punto de vista de cada uno y realizar una breve exploración de sus historias personales y de pareja, pusimos sobre la mesa las diferencias de modelo de pareja que tenían y la mala dinámica que se había establecido entre ellos desde hacía años por querer tirar cada uno hacia su idea de relación: Marta quería pasar la mayor parte de su tiempo libre con Juan y tener una comunicación fluida sobre un amplio abanico de aspectos de la vida, y Juan quería en partes iguales tener tiempo para sí mismo, para sus amigos y para la pareja y tenía un estilo comunicativi mucho más reservado y menos afectivo. Marta forzaba el contacto y la comunicación, y Juan sintiéndose acorralado, escapaba de ello yendo más a la suya y explicándole menos cosas aún (llegando a mentir), lo cual hacía que Marta se sintiera apartada, engañada y por tanto celosa de las personas con las que Juan sí pasaba tiempo. Cuanto más estiraban cada uno hacia su terreno, más se alejaban de la posición perseguida. Una vez evidenciada la dinámica, vieron que ninguno de los dos quería variar el modelo que cada uno tenía y decidieron romper. Pese al dolor que les supuso, se sintieton también aliviados, pues inevitablemente el juego que se había establecido entre ambos les hacía cuestionarse su manera de comportarse, y con la terapia pudieron entender que era fruto de una dinámica y de no de su manera de ser, pues el modelo que tenía cada uno era perfectamente legítimo pero difícilmente combinable entre sí.

 

Claudia (28) y Jordi (26). Bajo deseo sexual. 10 sesiones:

Claudia vino al centro de Psigma Barcelona muy preocupada por su relación de pareja, pues había perdido el deseo sexual y esto le hacía dudar sobre la continuidad o no de ésta. Exploramos su historia y vimos como la falta de experiencia, los mitos sobre la sexualidad y el carácter de ambos, habían jugado un papel fundamental en la aparición del trastorno. Llevaban 5 años juntos y para Jordi, Claudia había sido su primera pareja sexual, y Claudia no había tenido muchas relaciones previamente. Cuando empezaron a tener relaciones, éstas no fueron demasiado satisfactorias para Claudia, y en lugar de hablarlo con él, fue espaciando la frecuencia de éstas y fue disminuyendo a la vez su deseo y atracción hacia Jordi. Por circunstancias laborales tuvieron que seguir la relación a distancia y cuando se veían no tenían relaciones, pero volvieron a vivir en la misma ciudad y el problema persistía. El trabajo terapéutico consistió primero de todo en ayudar a Claudia a descubrir su sexualidad (no sabía ni qué le gustaba ni qué necesitaba) y a desmentir mitos, recomendándole algún que otro libro divulgativo sobre sexualidad y a través de las conversaciones en terapia. Después invitamos a Jordi a las visitas y conocimos su punto de vista. Él, con tal de no perder a Claudia, no se había atrevido a pedirle nunca más frecuencia sexual y se sentía a la vez muy frustrado de no atraer a su pareja. Gracias al espacio terapéutico pudieron empezar a hablar del tema, de lo que querían y necesitaban, y les propusimos una serie de ejercicios para lograr de nuevo el acercamiento sexual y fomentar la comunicación íntima. Poco a poco el deseo de Claudia reapareció y disminuyó su angustia entorno al sexo y a la continuidad de la pareja (satisfactoria por todo lo demás).

La mayoría de las sesiones se llevaron a cabo cada quinze días para que tuvieran tiempo entre sesiones para realizar las tareas recomendadas, solo hacia el final del tratamiento alargamos más las visitias para poder tener un control del mantenimiento y la mejoría.

 

 

Carme y Pere, 54 y 58 años. Conflictos conyugales. 6 sesiones:

C y P vinieron a Psigma explicando que cada vez se notaban más distantes y no sabían porqué. Explorando su historia, encontramos el hecho que marcó el antes y el después, un conflicto con la familia política de uno de ellos.

“¡Si no me dices las cosas por miedo a que me enfade,
me haces pensar que soy un ogro!”

P se sentía muy molesto porque su mujer le había escondido un hecho de índole económica para que no se molestara. Vimos que no era el hecho en sí lo que les distanció sino el hecho de que P sintiera que su mujer no podía confiarle todo. Se redefinió la buena voluntad de ambos y se propuso una nueva vía de comunicación. Desde ese momento, mejoró su relación de pareja y no han vuelto a sentirse distanciados el uno del otro.

 

Sandra, 33 años, problemas de pareja, ansiedad, 8 sesiones:

Sandra consulta ya que está muy angustiada, con una ansiedad elevada, tiene un nudo en el estómago, no puede comer, con una sensación de ahogo permanente. Durante las primeras sesiones hacemos la historia y evaluamos los desencadenantes de esta ansiedad intensa, Sandra descubrió que su marido se entendía con otra persona y que le era infiel desde hacía aproximadamente un año. Tienen hijos pequeños y Sandra no se quiere separar, pide que le ayude a aceptar lo que ha pasado y a perdonar a su marido y así poder rehacer la vida de pareja.

"La ansiedad y la rabia no me dejaban vivir,
soy más fuerte y he aprendido de lo que me ha pasado, no me quiero separar"

Comienza el proceso con mucha dificultad a nivel emocional, racionalmente ve que es lo mejor para la familia pero le cuesta mucho aceptar lo ocurrido. 

Trabajamos ampliamente los síntomas ansiógenos y al cabo de 5 sesiones refiere que ha mejorado mucho a nivel de ansiedad y puede comer con más normalidad. También trabajamos el concepto de pareja, ampliando los puntos de vista para poder encajar lo que ha vivido, el sentimiento de rabia hacia su marido y diferentes ejercicios para elaborar el problema. Acabamos la terapia ya que ella se sentía más fuerte para afrontar lo ocurrido y la ansiedad se había reducido significativamente.

 

Jordi y Alicia, 34 y 36 años. Problemas de pareja. 9 sesiones:

Jordi y Alicia consultan por problemas en la comunicación. Viven juntos desde hace 2 años, todo muy bien hasta que Alicia pierde el trabajo, entonces tiene mucha más necesidad de Jordi y reclama su atención, denotando mucho malestar por la falta de comunicación que percibe.
Al comenzar la terapia ella se quería separar ya que no estaba satisfecha de la relación que tenía con su compañero, según ella en los momentos que tenían para hablar y comunicarse él estaba cansado y ella no se sentía querida.

"Estamos muy satisfechos ya que tenemos una mejor calidad de vida en la pareja"

Al analizar la situación vemos que como Alicia no tiene trabajo tiene muchas más horas para pensar y un estado de ánimo más bajo, atribuyendo este malestar de una manera incorrecta y generando esta necesidad de atención hacia su marido. 

Trabajamos Alicia y yo para poder mejorar estas atribuciones y reestructurar la percepción de esta. También trabajamos conjuntamente con la pareja para establecer momentos de comunicación más óptima y agradable para ambos. El proceso fue muy fructífero, entendiendo mejor el punto de vista del otro, las necesidades y buscando maneras para poder mejorar en la pareja, optimizando la vida conjunta.

 

Anna, 30 años: Dudas entre la relación de pareja y el amante. 59 sesiones.

Un caso interesante para observar como el corazón y la cabeza no van juntos y como la vida puede llevarnos a situaciones que nadie se imaginaría que pueden ocurrirle.

Anna llevaba más de diez años en una relación estable de pareja pero en los tres últimos años, además, mantenía una relación sentimental con un compañero de trabajo. Este, a pesar de ser una persona muy racional y con buenísimos valores, la hacía sentir muy culpable y mala persona. No sabía como actuar para salir de tal situación. Amaba mucho a ambas personas, a pesar de ser muy diferentes una respecto de la otra.

El asesoramiento consistió en trabajar los conceptos de pareja, los conceptos y expectativas de hombre, el estilo de vida, las prioridades y los rasgos de personalidad de ella, que considerábamos interferían en la situación y en las relaciones de pareja de Anna.

"amo a los dos y siento mucha pena en dejar uno u otro, no puedo ni podré....es demasiado duro"

El cambio que hizo Anna es de aquellos que el psicólogo de Vic que la trató recordará toda su vida: Pasó de ser una persona rígida y tradicional a decidir separarse de ambos (le costó un año y medio). Empezó comprándose un piso ella vida y priorizando las amigas y la soledad.

Creemos que la valentía de Anna honra a los seres humanos que, en la mayoría de los casos, no son capaces de realizar movimientos importantes para encontrar solución a su sufrimiento.

Cabe comentar que las decisiones fueron de Anna y que, según un e-mail que nos envió 3 años después de la finalización de la terapia, fue una decisión acertada, ya que ninguna de tales relaciones eran satisfactorias y para ella lo más importante ha sido encontrarse y conocerse ella misma.

 

Marina (34) y Rubén (38): Problemas de pareja (terapia de pareja). 43 sesiones.

Cuando nos llamaron, su relación estaba muy deteriorada y sólo había riñas y conflictos constantes y por todo. No sabían qué les ocurría ni qué les había conducido a aquí.

Trabajamos como en la mayoría de intervenciones de pareja. En primer lugar, un análisis de la situación conflictiva, de valores, prioridades, de personalidades, de expectativas y de compatibilidades. Por último, siempre valoramos el estilo comunicativo, el refuerzo-castigo y el estrés exterior a la relación.

"Hablamos dos idiomas diferentes y a él
no le da la gana hacer ningún cambio"

En esta terapia el proceso fue muy dificultoso pero, al cabo de un año, la pareja estaba muy mejorada. Se insistió mucho en rebajar o eliminar la crítica y la valoración negativa en los primeros meses y tan sólo este hecho relajó mucho la comunicación y el ambiente, favoreciendo la aproximación sexual y afectiva, que hacía algún año que se había perdido.

Fue muy importante comprender por ambos miembros la forma de ser del otro para poder aceptar y no exigir ciertos aspectos. Así, ambos hicieron cesiones y se relajaron, haciendo más fácil la mejora en refuerzo y potenciación de compatibilidades.

 

Juan (42) y Rebeca (39). Problemas de pareja. 24 sesiones. (Baja consecución de objetivos)

Una terapia de pareja que recordamos con mucha angustia porque en el despacho de Vic sufrimos mucho.

Juan y Rebeca eran una pareja que discutía mucho y que estaban juntos desde hacía 18 años. Observábamos rigidez, falta de tolerancia, incomprensión, presión, frustración, tristeza, rabia, ....todos los elementos de las parejas que sufren mucho.

Hicimos un análisis de lo que observábamos y otro análisis de compatibilidades-incompatibilidades, junto con un análisis breve de aspectos de personalidad y filosofías de vida.

Rebeca no quiso aceptar de ninguna forma el diagnóstico de la psicóloga y a partir de la 13ª sesión boicoteó la terapia dejando de acudir, haciendo venir sólo a su esposo y criticando a través de mails muchas de las cosas que hacíamos, cuestionando nuestra profesionalidad y metiéndose en la vida personal de la psicóloga.

“Por qué nos habéis hecho tanto daño?”.
Era la frase que  comentaba Rebeca.

El esposo abandonó la terapia al cabo de 10 sesiones más y a partir de entonces se inició una persecución por parte de la pareja hacia la psicóloga que terminó en denuncia por parte de ellos en el Colegio de Psicólogos. Obviamente, en el Colegio observaron la situación propia de muchas parejas que, si alguna cosa les une, es la de ir contra quien les dice la verdad y, por lo tanto, descubre los cambios que deben hacer. Se desestimó la denuncia en base a trastorno mental de la mujer.

Hemos considerado oportuno destacar como a veces el ser humano puede ser tan cruel e injusto. Queriendo ayudar e implicarnos al máximo con los pacientes, en algunas ocasiones éstos no admiten críticas y se rebotan contra los médicos, fisioterapeutas y profesionales de cualquier sector.

 

Contacta con Psigma

620 756 015
info@psigma.cat
Formulario de contacto

Barcelona
C. Aragó 268, 3er 1a

Vic
C. Morgades 19, ent. 3era

Manresa
C. Vilanova, 1-3, 1er F, (Plana de L'Om)
T. 938 723 263

Girona
C. Barcelona 61, 2n 1a

Psigma

El equipo de psicólogos en Vic, Barcelona, Manresa y Girona somos especialistas en psicología infanto-juvenil y de adultos en el diagnóstico y tratamiento psicológico. También somos expertos en terapia de pareja en Barcelona, Vic, Manresa y Girona, sexología, crecimiento personal y psicología jurídica. No dudes en pedirnos información. El equipo multidisciplinar de salud de Psigma te daremos la información que necesites.

Área clientes