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La Dismenorrea y la Osteopatía: principios y formas de actuación

¡Buenos días!

El dolor menstrual o dismenorrea es un trastorno caracterizado por la presencia de dolor generalizado días antes o durante el inicio del ciclo menstrual. Actualmente, está muy presente en la mujer en edad fértil. Podemos discernir entre dos grandes tipos de dismenorrea: una primaria y una secundaria.

La más común, la que llamamos como dismenorrea primaria, con una incidencia de entre un 30-50% de las mujeres, aparece entre los 17 (entre los 6 y 12 meses posteriores a la menarquia) y los 25 años, tendiendo a perdurar durante toda la etapa fértil. Suele disminuir con la edad, en la iniciación sexual o bien al tener hijos. No es secundaria a patologías.

Con una incidencia menor, la dismenorrea secundaria aparece en una edad más avanzada, a partir de los 25-30 años. Es secundaria a la patología de pelvis o bien otras estructuras en disfunción. Son ejemplo la endometriosis, fibromas uterinos, los quistes ováricos, diferentes formas de cáncer, o bien el uso de dispositivos intrauterinos (DIU).

Dolor-menstrual

Es del todo cierto que en consulta de fisioterapia/osteopatía muchas personas presentan dolores que aparecen o se ven aumentados durante los días previos al inicio del ciclo menstrual. No es casual. Esta concordancia es importante para encontrar la causa y, a la vez, plantear unos objetivos de abordaje terapéutico lo más eficientes posibles.

La clínica más habitual de la dismenorrea es la presencia de dolor lumbopélvico y / o cervical coexistiendo en el proceso de la menstruación. Pero no sólo se encuentran manifestaciones en el aparato locomotor. Son comunes las alteraciones funcionales: cambios en las funciones digestivas, urológicas o ginecológicas; así como cefaleas de diversas formas de instauración.

La Osteopatía facilita herramientas al propio cuerpo para regular estas alteraciones. Teniendo en cuenta sus principios, con el conocimiento de la anatomía y la fisiología humana, el abordaje se realiza teniendo en cuenta la globalidad de la persona. Nos permite hacer un enfoque integral de la vertiente más estructural como de la vertiente más orgánica y funcional. Hay que recordar que no es cierto aquello de que cuanta más información se le dé al cuerpo, más rápida será la recuperación del mismo. Se realizarán las intervenciones adecuadas que permitan al cuerpo encontrar los mecanismos innatos que conduzcan a la autocuración.

Teniendo en cuenta que la menstruación no debe ser dolorosa, en casos donde este si está presente, acompañado de alteraciones ya mencionadas, el objetivo final será la completa armonía entre las diferentes estructuras que intervienen en el ciclo menstrual como proceso natural, centrándonos tanto en el aspecto estructural como en el visceral y hormonal. Sólo así, se podrá abordar globalmente, consiguiendo unos resultados satisfactorios.

Marc Blázquez Silva, Fisioterapeuta y osteópata Col.7173 a PSIGMA BARCELONA
marcblazquez@psigma.cat