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¿Puedo o no puedo superar este bache?: La indefensión aprendida

Seguramente te estarás preguntando, ¿qué es la indefensión aprendida? Pues bien, es la sensación subjetiva de que no se puede hacer nada para cambiar una situación que se está viviendo. Como consecuencia de esto la persona no actúa, aunque es consciente de les oportunidades reales que el entorno proporciona para cambiar aquello que angustia.

posible

Jorge Bucay lo explica muy bien en uno de sus cuentos: “El elefante encadenado”. Bucay explica que una vez que fue al circo se fijó en como el elefante exhibía su fuerza descomunal capaz de destruir lo que se le pusiera delante, pero al acabar la función, lo dejaban encadenado de una pata en un palo. Bucay se preguntaba cómo podía ser que con la fuerza que tenía el animal, no escapase. Un día encontró la respuesta: seguramente el elefante lleva encadenado desde pequeño.  “El elefante pequeño empujó, tiró, sudó tratando de soltarse. Después de todo el esfuerzo mostrado, no pudo. La estaca era ciertamente muy fuerte para él. Juraría que se durmió agotado y que al día siguiente volvió a probar y también al otro y al siguiente… Hasta que un día terrible para su historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino. Este elefante, enorme y poderos que vemos en el circo, no escapa porque cree, pobre, que no puede”[i].

Igual que en el cuento, muchas personas desarrollan la indefensión aprendida como consecuencia del recuerdo del malestar sufrido por no poder. Seguro que alguna vez has pensado: “no puedo y no podré nunca”. Pues así surge la terrible sensación de que nunca podremos cambiar nuestro futuro. Es en este contexto que muchos deciden resignarse a estar deprimido,  a tener un problema de adicción al alcohol o al juego, a ser dependiente de la pareja, a sufrir ansiedad, a no ser autosuficiente, a sentirse solo…es decir, se resignan a sufrir, y eso creo que es el peor de los castigos que nos podemos hacer a nosotros mismos. Cuántas veces habremos escuchado frases como: “ya me he acostumbrado”, “no me molesta tanto”. ¿Realmente estamos dispuestos a vivir una vida llena de insatisfacciones? Que sea difícil no quiere decir que sea imposible. Y si ha sido imposible en un momento dado o hasta ahora, no quiere decir que no se pueda hacer POSIBLE.

Si enlazamos este tema con la psicoterapia, muchas personas deciden no acudir nunca a consulta precisamente por la indefensión aprendida, pensando que nunca podrán cambiar aquel aspecto de su vida que no funciona. Incluso algunas personas que han intentado hacer terapia en alguna ocasión y ésta no ha funcionado o han recaído, también lo han dado por imposible. Espero que este post pueda servir para tomar conciencia de esta situación y si estás sentado en el sofá de tu casa pensando que es tu caso, decidas luchar para dejar de sentirte impotente y frustrado/a en la vida.

[i] Jorge Bucay (Recuentos para Demián)