Hoy os quiero hablar de la terapia psicológica con hipnosis, sobre todo como lo trabajo y lo que se puede conseguir a través de esta técnica.
Normalmente con la hipnosis facilitamos que la terapia sea más efectiva y rápida, consiguiendo cambios significativos. Yo personalmente no aplico la hipnosis sola, siempre la aplico en el contexto de una terapia estructurada y con una finalidad determinada.
La hipnosis es una gran desconocida, y sufre mucho de la distorsión que se ha hecho de ella a través del cine, la fantasía popular y las personas que la utilizan para el espectáculo. Hay muchos mitos sobre la hipnosis totalmente falsos, como que la persona puede quedar hipnotizada y no despertar, que hace cosas en contra de su voluntad o no recuerda nada de lo que ha pasado bajo hipnosis.
El miedo asociada a lo desconocido es muy normal, uno de los pasos principales para iniciar este tipo de terapia hipnótica es tranquilizar y explicar a la persona que estará consciente, que en cualquier momento puede salir de la hipnosis, por tanto controla lo que está pasando, que no puede hacer absolutamente nada que no quiera hacer y debe confiar en la persona con la que realizará la hipnosis y dejarse llevar.
La hipnosis es un estado de atención elevada, donde nos centramos totalmente en una situación -actividad y todo alrededor se desvanece, sólo existe aquello, con una conciencia plena y una sensación muy viva.
El trabajo con hipnosis es muy agradable y creativo, la persona que ha de ser hipnotizada se estira o se sienta en una posición cómoda y recibe las directrices del hipnotizador, que el guía y conduce a través de la inducción hipnótica, que se puede hacer con sugestiones de relajación, de atención, de evocación de recuerdos, de percepción sensorial i de imaginación de paisajes o lugares.
Cuando el sujeto está muy receptivo se pasa a una segunda fase de trabajo a partir de las sugestiones que sean necesarias para esa persona en función de su problema, las más normales son sugestiones de cambios a nivel fisiológico como la estimulación del sistema endocrino o del sistema inmunológico, cambios a nivel de la percepción del dolor, de la temperatura, de las sensaciones, cambios a nivel conductual como dejar de fumar o en la conducta alimentaria. Aumento de la creatividad, los recursos y las fortalezas a través de la utilización de imágenes y experiencias personales de una manera imprevista. Reconstrucción de experiencias, a través de visualizarlas y revivirlas de una manera más sana y constructiva, para integrarlas de una manera más positiva. Superación de ideas irracionales y de falsas creencias auto impuestas.
Por ejemplo, con una persona que tiene mucho dolor de cabeza , podemos sugerir que visualice su dolor como si fuera una tormenta , con rayos y truenos y un color muy negro , que lo viva vívidamente , con todas las sensaciones posibles y poco a poco ir cambiando esta tormenta , los colores , las sensaciones y sugerir que va calmándose la lluvia, que va disminuido el ruido , que el color del cielo es más azulado , hasta tener un paisaje calmado , tranquilo y bonito , donde desaparece el dolor .
Con una persona que tiene miedo o fobia a conducir podemos hacer que se imagine calmada y tranquila, con seguridad y confianza, viéndose conduciendo por una carretera muy agradable, de una manera cómoda y segura y que reproduzca estas sensaciones de bienestar siempre que quiera.
El poder de la hipnosis radica en poder cambiar las sensaciones o emociones que tenemos vinculadas a situaciones o problemas , cuando tenemos una experiencia correctiva en imaginación es como si lo viviéramos de verdad , el cuerpo lo percibe de la misma manera y crea una sensación de realidad y seguridad total .
Anna Perelló Costa
Psicóloga colegiada n º 15140
Diploma de postgrado en Hipnosis Clínica en la Universidad de Barcelona .




