¡Buenos días!
Hoy nos gustaría hablaros sobre un tema del quién más o quién menos lo habrá vivido/sufrido alguna vez en su vida. Es un tema al que no se le da la importancia que tiene: las rupturas sentimentales. Mucha gente no considera que sea un duelo, ya que una ruptura sentimental no es una muerte, pero puede llegar a afectar igual, y de hecho, sí que es un duelo, ya que no deja de ser la pérdida de un ser querido.
Los síntomas más frecuentes con los que nos solemos encontrar tanto si dejamos a alguien como si somos dejados son:
-Problemas de concentración/memoria
-Problemas de sueño: tanto insomnio como hipersomnia o sueño excesivo
-Alteraciones en el apetito: atracones, falta de apetito y en consecuencia aumento o pérdida de peso
-Apatía: falta de ganas de hacer cosas
-Irritabilidad o mal humor
-Sentimientos como: tristeza, ansiedad, frustración, impotencia, rabia, miedo…
-Anhedonia: incapacidad para sentir placer por las cosas que antes lo hacían
Normalmente estas emociones están relacionadas con una disminución en la actividad social. Dejamos de salir, nos encerramos más en casa y eso hace que nos metamos en el círculo vicioso de la apatía, un círculo que tenemos que romper para poder seguir adelante, ya que si no lo hacemos, podemos llegar a perder amigos, familiares, o incluso el trabajo
Como habréis apreciado en la imagen anterior, la manera de poder salir de la apatía y romper ese círculo vicioso es obligarse a hacer cosas. No obstante, la tristeza y las emociones negativas no desaparecerán de la noche a la mañana.
¿Entonces cómo puedo superar la ruptura?
No existen varitas mágicas para superar un duelo, ya que se necesita tiempo. Nosotros siempre decimos que los duelos son como “la digestión”. Se necesita tiempo desde que comemos el alimento hasta que lo expulsamos, y pasa lo mismo con el duelo. No obstante, el tiempo no lo es todo, y es necesario hacer algunas cosas que ayudarán a facilitar esa “digestión”.
Cuando la ruptura es inesperada, no nos ha dado tiempo a procesar y a empezar el duelo. Es como cuando fallece un ser querido de forma inesperada, no nos hemos planteado que ya no veremos más a esa persona y tenemos que pasar por las fases del duelo desde el inicio, pudiendo bloquearnos en la fase de shock inicial o en la negación de lo sucedido. Por el contrario, cuando hay una muerte esperada, tienes tiempo mientras la persona está enferma para elaborar el duelo e ir trabajando las primeras fases. Con las rupturas pasa exactamente lo mismo: si nos dejan sin esperarlo, al principio podemos estar en shock y negar lo sucedido, y pasa un tiempo hasta que vamos elaborando la pérdida y aceptamos que ya no estamos con esa persona.
En muchas ocasiones las personas se estancan en el duelo porque piensan que la ruptura no es definitiva. Pensar en esta opción, aunque ayude a aliviar el malestar, refuerza que nos perpetuemos en el duelo. Esto pasa especialmente cuando hay lo que se llama “dependencia emocional”, que no es otra cosa que depender emocionalmente de alguien para todo. Normalmente estas personas dejan de lado a los amigos cuando están en pareja y a veces no sólo eso, sino que se olvidan un poco de quienes son: dejan de lado sus hobbies, lo hacen todo con la pareja, se distancian de la gente… en definitiva, pierden un poco su identidad. En estos casos, se trata de buscar de nuevo, qué era eso que me gustaba hacer cuando no estaba con X, intentar retomar hobbies, apuntarse a algún curso o taller para conocer gente nueva, retomar relaciones perdidas… es decir, reinventarse y reencontrarse.
Hemos dicho anteriormente que salir puede ayudar a no caer en la apatía, pero es fundamental aceptar los propios sentimientos, aceptar la pérdida y contar con amigos/as o familiares para poder expresar lo que se siente. Hablar sobre la pérdida es una de las cosas que más ayuda a digerirla. En el caso de que te sientas solo/a, una opción para hablar sobre las emociones y la pérdida es contar con un diario. Al escribir lo que sentimos, ordenamos los pensamientos y emociones, y ésto nos ayuda a procesar todo lo vivido.
Por tanto, ya sabéis, si de repente os encontráis en esta situación os resumo las pautas principales a tener en cuenta: Aceptar la pérdida, darse tiempo para digerirla, expresar las propias emociones a alguien o en un diario, permitirse estar mal, hacer cosas en casa, salir de casa, seguir trabajando si dispones de trabajo, retomar hobbies o buscar nuevos y retomar amistades o hacer nuevas.
Quedamos a vuestra disposición para cualquier consulta que tengáis,
Saludos!
Encarni Muñoz, Psicóloga en PSIGMA BARCELONA
encarnimunoz@psigma.cat





