Cat / Esp

“…es que no me escucha”    “… es que no me entiende”

Feliz tarde psigmer@s 😉

En este artículo vamos a hablar sobre la importancia de la comunicación entre los seres humanos, os suena la expresión:

“…es que no me escucha”    “… es que no me entiende”

Somos seres sociables por naturaleza, sí, pero no nacimos con un manual en mano para saber “cómo hablarle a mi madre/padre para que me entienda.” O para saber “cómo hablarle a mi hijo/a para que me escuche.”
Lo bueno es que podemos aprender a comunicarnos de la mejor forma,  sobre todo si tenemos el interés de amenizar nuestras relaciones y por ende sentirnos bien con nosotros mismos y con los demás.

¿Te ves identificado?, ¡la verdad es que nos pasa a muchos! 

Al aventurarnos en el mundo divertido del estudio del comportamiento humano, la Psicología, podremos conseguir herramientas útiles para aplicarlas y conseguir resultados favorables.

Comencemos por lo básico, los estilos de comunicación en sus extremos, por un lado el pasivo por otro lado el agresivo. Te invito a que lo imagines como una balanza en la que en medio, para alcanzar el equilibrio, verás el tipo de COMUNICACIÓN  ASERTIVA, lo escribo con letras mayúsculas porque ése es nuestro objetivo para lograr que nuestras relaciones sean funcionales, para que nos escuchen más y para que nos entiendan mejor.

Sigamos con ejemplos sobre la balanza de los tipos de comunicación.  Cuando callamos, no expresamos lo que pensamos ni lo que sentimos, estamos comunicándonos de una forma pasiva ¡ojo!, no por eso eres pasivo. Aquí, antes de continuar, toca explicar que no calificamos a la persona como un todo, más bien, observamos y enseñamos sobre su comportamiento, esto es, no puedo decir eres pasivo o eres agresivo o eres asertivo. Porque por ejemplo, yo soy Carolina, tú eres el Marc, tú eres la Montse, tú eres (aquí piensas en tu nombre). Lo que sí podemos decir es, por ejemplo, en esta situación con mi madre me comporté de forma pasiva, o, en aquella comida familiar quizá dije las cosas con un tono agresivo, o, me siento muy contenta porque pude decir a mi hijo/a lo que quería y me di a entender bien. En momentos utilizamos un estilo de comunicación y después en otra situación puede que utilicemos otro estilo de comunicación y puede ser que exista más tendencia a utilizar más un estilo que otro.

Continuemos;  cuando explotamos alzamos la voz o gritamos lo que queremos decir y otras veces sale de nuestra boca lo que no nos hubiera gustado decir, esto es el estilo agresivo. Recuerdo un paciente que por medio de un dibujo me explicaba de forma figurativa “es como si pasara del corazón a la boca, en lugar de pasar por la mente. A la próxima quiero que del corazón pase al filtro de la mente y luego que salga por la boca, así será mejor” Me gustó mucho ésta explicación porque como él veía el corazón, viene siendo la emoción caliente, la no saludable por ejemplo la rabia. El veía que era importante “pasar por la mente” hacer un STOP para PENSAR y a partir de esta reflexión y cambio de pensamiento, entonces comunicarnos con un estilo asertivo.

Por lo tanto, al utilizar el estilo de comunicación asertiva, es cuando podemos expresar lo que queremos de forma directa y honesta, mejorando la transmisión del mensaje para que nos escuchen y nos entiendan. Por ejemplo, al ser asertivos no exigimos más bien proponemos. No suponemos o insinuamos más bien preguntamos. Para lograr esto hemos de hacer un entrenamiento conductual, ir entrenando técnicas para que la balanza de la comunicación pueda estar en equilibrio la mayor parte del tiempo. También ayuda hacer un entrenamiento cognitivo, esto es, de identificar los pensamientos disfuncionales que podemos tener sobre uno mismo, los demás y el mundo.

Es muy probable que mejores tu relación familiar si intentas comunicarte desde el estilo asertivo. El cambio puede ser difícil pero no imposible.

Carolina Rincón Valenzuela: Psicóloga sanitaria Col. 20436  – Psigma Vic
carolinarincon@psigma.cat