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¿Navidad sinónimo de felicidad?

¿Navidad sinónimo de felicidad?

La Navidad es una fecha señalada para todos. Los medios de comunicación se encargan de intentar concienciar a la gente de que estas fiestas deben estar cargadas de buenos momentos, pero la realidad es que para muchas personas estos días tan señalados remarcan más los problemas que ya existen y los hacen más presentes.

navidad feliz

Por un lado están las pérdidas de seres queridos. Estos días se vuelven tormentosos cuando se echa en falta a alguien importante. El dolor de la pérdida es especialmente intenso cuando hace menos de un año que la persona no está con nosotros, aunque en muchas ocasiones, pese a que la pérdida se produjo hace varios años, la Navidad suele ser una época agridulce. Se convierte en un momento especialmente duro cuando además, el aniversario de fallecimiento es en estas fechas o cuando tenemos algún familiar gravemente enfermo. Es de vital importancia en estas situaciones, aceptar el momento en el que se está, aceptar el dolor, la tristeza, el vacío sin castigarse y permitirse estar alegre. En muchas ocasiones no nos permitimos sonreír cuando estamos pasando un duelo. Es como si le debiéramos algo a alguien o a uno mismo. Es la condena que hay que pagar por haber perdido a alguien. Como si la pérdida no fuera suficiente. Pero, ¿Creéis que esa persona que ya no está con nosotros querría vernos así? Seguramente no. Creo que es  importante intentar volver a llenar estas fechas de recuerdos positivos y de buenos momentos, para así poder llegar a disfrutar de nuevo de la Navidad, aunque por el momento sea muy difícil o lo veamos imposible. Una idea que puede venir bien es pensar en qué le gustaría a la persona que ya no está que hicieras en estos días así como dedicar las fiestas a hacerle algún homenaje: cocinar su plato favorito, cantar los villancicos que más le gustaran… Volver a vivir buenas experiencias es para muchos dolientes, una bomba, ya que suelen ir acompañadas de un gran sentimiento de culpa. Es importante trabajar ese sentimiento para poder llegar a disfrutar de nuevo de la vida, y más en concreto de la Navidad, pero quizás, si se piensa en lo que hubiera deseado la persona que ya no está, podemos sentirnos un poco mejor.

En estos días también se hacen más presentes los problemas por separaciones, custodias y divorcios. Es tristemente cada vez más común la lucha para ver quién hace más regalos a los hijos como sinónimo de amor y quién disfruta de los niños en Papá Noel y quién en Reyes. En muchas ocasiones no se tiene en cuenta al hijo, sino que lo que se quiere por encima de todo es fastidiar al otro. El padre o madre de tus hijos se convierte de repente en el enemigo y hay que machacarle con lo que más le duele. Es tal la lucha y el odio que muchas veces se pierde de vista el hecho de que el principal perjudicado en todo esto es el hijo. Sea más pequeño o más mayor, no es justo para él vivir estas fechas con la sensación de que hay una competición o siendo fruto de la manipulación por parte de las personas que le dieron la vida. Quizás ahora no sea consciente de ello, pero en el futuro lo será. ¿Quién quiere vivir con el peso a sus espaldas de haber sido un padre o madre egoísta? Pensemos un poco en ello ahora que aún estamos a tiempo.

Desde Psigma deseamos que tengáis unas felices fiestas y esperamos que este artículo os sirva de ayuda en el caso de que os sintáis en alguna de estas situaciones o conozcáis a alguien que esté pasando un mal momento. 

Encarni Muñoz

Psicóloga y psicoterapeuta de adultos