En momentos de cambio de rutinas cómo son las vacaciones o días festivos, somos muchos los que nos planteamos y nos vemos con fuerzas para hacer cambios en nuestra vida y dedicar más tiempo a aquello que nos apasiona.
Y nos hacemos nuevos propósitos, emocionados y, pensando…esta vez sí. Y a menudo, empezamos, y lo dejamos a medias.
Además de plantearte cambios y propósitos, te animo a
1. centrarte en aquellos que dependen 100% de ti
2. poner fecha de inicio o por fases
3. y, sobre todo, que escribas cuál es el primero pequeño paso que harás para acercarte a este cambio o propósitos que has pensado o decidido.
Y, hacerlo con autodeterminación, con disciplina, sin concesiones ni excusas.
Recuerda que, poner fecha a tus deseos, a tus propósitos, a tus sueños, los convierte en objetivos. Y esto precisamente es lo que genera posibilidades a tu cerebro para que realmente puedan convertirse en realidad.
Armoniza lo que sientes y piensas, con lo que haces.
No lo dejes para “más adelante”, para “cuando tenga tiempo”, “y si pasa …” etc. Todo esto, son excusas que nos ponemos nosotros mismos. Es precísamente, fuera de nuestra zona de confort donde aprendemos y damos lo mejor de nosotros mismos. El momento es ahora. Lo qué haces hoy, tiene influencia en lo que te convertirás mañana.
Resérvate un tiempo diario o semanal para descubrir y tomar conciencia de tus talentos y estrategias. Si tú no lo haces, nadie lo hará por ti.
Hoy es el día, escribe tu sueño, propósito o deseo de forma específica, céntrate en aquello que depende de ti, pon fecha y planifica tu plan de acción. Carpe diem.
Escrito por Roser Claramunt, Psicóloga Coach col. 6367, para Psigma.




