Cat / Esp

El deseo sexual femenino cuando la locura del enamoramiento desaparece

“…para dar paso a la realidad, que puede resultar mucho mas satisfactoria que el estado de enajenación mental transitoria del enamoramiento inicial”

Hablar de sexo está de moda y por suerte ya nos hemos quitado de encima algunos tabúes. Es justo decir que entre mujeres es más fácil preguntar y compartir experiencias que en entornos masculinos. Ya no es pecado hablar sobre algunas intimidades, pero hay temas que no surgen casi nunca en conversaciones informales de temática sexual. 

sexologia psigma

Un tema peliagudo y difícil de admitir es que el deseo sexual de la mayoría de las mujeres experimenta cambios sustanciales a partir del primero o, como mucho, en el segundo año de relación de pareja estable. Las autoexigencias femeninas y el modelo social todavía vigente, no lo ponen nada fácil.  Hablemos sin tapujos, aquel anhelo sexual que existe al principio, cuando estamos químicamente enloquecidos por los efectos del enamoramiento, llega un punto en el que se modifica. Cuando eso pasa, las mujeres tienen tendencia a culpabilizarse comparándose con los hombres, ya que parece que ellos siempre están dispuestos y deseosos y que en cambio, ellas, no funcionan de la misma manera. Efectivamente, las mujeres no funcionan como los hombres en cuanto al deseo sexual en esta etapa y de hecho, cada persona tiene todo el derecho a ser especial y genuina en este sentido.  Por favor, dejemos de compararnos. De la mano de Sílvia de Béjar, y su mas que recomendable libro Deseo, repasemos un poco la manera de entender el funcionamiento del deseo sexual de los últimos tiempos. Inicialmente se describió el modelo sexual en una serie de fases ordenadas y secuenciales. Primero aparece el deseo, después viene la excitación y finalmente el orgasmo. Hoy en día sabemos que esta explicación se queda muy corta y que no encaja en el patrón de muchos hombres ni en el de la mayoría de mujeres. En las relaciones sexuales de los primeros tiempos de pareja sí suele aparecer un deseo sexual espontáneo, pero pasado un tiempo en el que la pareja ya no es un estímulo nuevo y sorpresivo, esto cambia. La mayoría de mujeres en estas circunstancias, pueden sentir un deseo anticipatorio de manera esporádica y espontánea, pero en la mayoría de casos, es habitual aceptar o iniciar un acercamiento sexual desde un punto de neutralidad erótica. Es decir, sin estar súperdeseosas ni todavía excitadas. ¿Por qué motivo lo hacen pues? Bien, puede ser por varias razones. A veces con la intención de recibir o compartir placer físico con la pareja o bien para acercarse emocionalmente a ella. Otras veces esta aproximación de la mujer se debe al querer sentirse atractivas o deseadas o incluso para gestionar la culpa por haber pasado un tiempo demasiado largo en satisfacer el deseo de su pareja.
  

sexologiapsigma

 
Aquí llega el punto crucial que debemos entender: cuando se ha iniciado el flirteo y el juego, la seducción imprescindible, la predisposición de la mujer es la que ayuda a que se pueda poner en situación, no se disperse mentalmente o que piense en otras preocupaciones. Entonces se podrá concentrar en los estímulos sexuales que recibe. Para que entre de lleno en situación, hace falta evidentemente, que estos estímulos sexuales sean los adecuados a sus gustos. Y para que lo sean, necesita senitse libre para pedir y para enseñar a su pareja lo que le gusta y lo que no.  En resumen, el deseo entra en juego a posteriori, no inicialmente. Si la mujer queda contenta con la experiencia, sobre todo emocionalmente, es mucho más probable que quiera repetir.  Debemos dejar de compararnos con las películas de Hollywood donde el deseo entre las parejas siempre es ardiente, aparece al mismo instante y va de 0 a 100 en milésimas de segundo. Hace falta que la mujer conozca sus ritmos y los respete. De este modo podrá esperar y exigir ser respetada también por los otros.  Es importante que ellos también conozcan esta realidad puesto que así entenderán que la mejor manera de promocionar encuentros eróticos y sexuales satisfactorios pasa por no presionar ni contribuir a culpabilizar a sus parejas por no sentir el mismo impulso sexual que ellos. Aquí cada persona tiene su ritmo y su funcionamiento y si queremos compartir, hace falta que hagamos esfuerzos para acercarnos mutuamente.  Hay que aprender a hablar y compartir con naturalidad. La comunicación verbal y la emocional están estrechamente conectadas con el feeling sexual. Si somos capaces de entendernos, no juzgar al otro por no ser exactamente igual que yo, o de no pensar que mi manera es mejor que la suya, seremos libres para abrirnos a las infinitas posibilidades del placer sexual en pareja. Ayuda a tu compañero/a a complacerte, de la misma manera que tú tienes que aprender como complacerlo a el/ella. Pero atención, recuerda que para enseñar a los otros primero tienes que tener muy claro como funcionas y cuales son tus gustos. Te invito a que no te olvides de cuidarte y darte permiso para experimentar tú sola, así serás capaz de mostrar a los demás los caminos adecuados para el placer compartido.

Maria Sàbat Padrosa
mariasabat@psigma.cat