
Envejecer activamente, es un gran reto para todos nosotros, porque si tenemos suerte en esta vida, haremos años y en algún momento empezaremos a envejecer y a tener que asumir el gran desafío que supone hacer frente a esta etapa de la vida, que puede presentar momentos difíciles, pero también grandes ventajas.
El envejecimiento está teñido de conceptos negativos y peyorativos en nuestra sociedad actual, cuando hace algunos años la persona mayor era vista como acumuladora de conocimiento y sabiduría, ahora es más bien vista como una carga, con necesidad de atención y cuidados por parte de otros.
Tenemos que evolucionar esta tendencia de ver a la persona mayor dependiente y sin capacidad de aportar, los mayores tienen tiempo, tienen experiencia, tienen sabiduría, han vivido, han sentido y nos llevan ventaja…
Mantenerse activo al hacerse mayor es fundamental para poder aprovechar y disfrutar esta etapa de la vida, por esto debemos fomentar el concepto de envejecimiento activo.
Lazarus concreto 8 principios básicos del envejecimiento activo:
Tener clara cuál es la realidad de la propia situación.
Aceptar esa realidad y tomarla de la mejor forma posible.
Ser capaz de afrontar de modo eficaz esa realidad.
Ser capaz de compensar las pérdidas y déficits.
Estar implicado de manera activa en esfuerzos que persiguen algún fin (intencionados).
Ser sabios a la hora de seleccionar las cosas en las que nos embarcamos.
Mantener estrechos lazos con otros.
Tener una percepción de uno mismo positiva a pesar de las pérdidas y déficits.
El envejecimiento activo mejora el bienestar de las personas de edad, y esto revierte en el bienestar individual, familiar y social de todos nosotros. Porque, demasiado a menudo, pensamos que hacerse mayor es una complicación y no una oportunidad.




