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¿Cómo desconectar del trabajo?

Buenos días a todos!

A menudo, uno de los retos recurrentes en una primera sesión de coaching, es “quiero conseguir desconectar del trabajo para poder disfrutar más de mi tiempo cuando llego a casa con mis familiares o durante el tiempo libre del fin de semana”.

Si desconectar del trabajo es un reto para ti también, te propongo que te hagas las siguientes preguntas en clave de coaching:

1. ¿Quieres desconectar del trabajo o, realmente, quieres “conectarte” con el momento presente, cuando estás con las personas que más quieres?
¿Qué diferencia ves entre estas dos frases? ¿Cuál te motiva más?

2. ¿Cuáles son tus rituales al salir del trabajo o al entrar en tu casa?
¿Qué puedes pensar o hacer durante alguno de estos rituales que te ayude a conectarte con el momento presente (familiar, amigos, etc)?
¿Y qué puedes hacer para asegurarte que lo haces?

3 claves para desconectar del trabajo

1. Responder a las preguntas planteadas anteriormente, dedícale un tiempo para reflexionar.
2. Aprende a tomar conciencia del momento presente y aprende a cambiar la palabra “problema” por “reto”.
3. Busca tu propio árbol de los problemas.  Recordemos la historia de este precioso cuento que explica Jorge Bucay.

“El carpintero que había contratado para ayudarme a reparar mi vieja granja, acababa de finalizar su primer día de duro trabajo. Su cortadora eléctrica se había averiado, y le había hecho perder una hora de su trabajo, y ahora su antiguo camión se negaba a arrancar. Mientras lo llevaba a su casa, permaneció en silencio. Una vez llegamos, me invitó a conocer a su familia. Mientras nos dirigíamos a la puerta, el carpintero se detuvo brevemente frente a un pequeño árbol, tocando las puntas de las ramas con ambas manos. Al entrar en su casa, ocurrió una sorprendente transformación. Su bronceada cara sonreía plenamente. Abrazó a sus dos pequeños hijos y le dio un beso a su esposa. Posteriormente me acompañó hasta el coche. Cuando pasamos cerca del árbol, sentí curiosidad, y le pregunté acerca de lo que había observado cuando entramos. – “Ese es mi árbol de los problemas”, contestó. “Sé que yo no puedo evitar tener problemas en el trabajo, pero hay algo que es seguro: los problemas no pertenecen ni a mi casa, ni a mi pareja, ni a mis hijos. Así que, simplemente, los cuelgo en el árbol cada noche cuando llego. Después, por la mañana los recojo otra vez. Lo más divertido es que… cuando salgo por la mañana a recogerlos, ni remotamente encuentro tantos como los que recordaba haber dejado la noche anterior.”

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Si tienes algún árbol cerca de casa, estás de enhorabuena. Si no es así, seguramente puedes encontrar algo que lo pueda sustituir. Si es necesario, busca tu propio ritual, tu propio anclaje como sustituto de un árbol real y haz la prueba. Observa si hay cambios. Aunque sean pequeños, son importantes.

¿Cuál es tu árbol particular donde cuelgas los problemas o preocupaciones para desconectar del trabajo y estar realmente presente cuando estás en casa? Si tienes algún ritual que te funciona, nos encantará conocerlo y seguramente puede dar buenas ideas a otras personas que también tienen ese mismo reto.

Roser Claramunt, Psicóloga Coach especializ.en PNL y Mindfulness, Psigma VIC, BCN Y MANRESA
roserclaramunt@psigma.cat