Testimonis de teràpia de parella

Miguel (30 anys) i Júlia (31 anys). Teràpia de parella. 12 sessions.

Ens van ajudar a despullar els nostres sentiments per poder veure l’origen de la desconfiança, però també el del nostre amor

Vam arribar a la consulta de Psigma amb la nostra relació penjant d’un fil. La meva parella havia perdut la confiança i, després d’anys arrossegant-ho i havent arribat al límit, només ens quedaven dues opcions: deixar la relació o demanar ajuda.

Les primeres sessions van ser dures, ja que vam haver d’explicar i remoure tots els problemes i exposar-los davant de dos desconeguts perquè poguessin entendre quina era la nostra situació.

Ara bé: ens van ajudar a despullar els nostres sentiments per poder veure l’origen de la desconfiança, però també l’origen del nostre amor.

Posant en relleu la importància d’escoltar-nos de debò per conèixer la realitat dels sentiments de l’altre, van redirigir les nostres converses habituals amb l’objectiu de comprendre que realment estàvem parlant de les mateixes coses. Finalment vàrem entendre que tots dos «parlàvem d’un mateix bosc, però que un parlava dels arbres i l’altre de les pedres».

Creiem que el fet de treballar amb dos terapeutes de diferents sexes és clau per sentir-se còmode i dissipar dubtes de parcialitat i de gènere que solen sortir en una teràpia de parella.

Els terapeutes de Psigma no tenen les respostes: les respostes ja les tenim nosaltres, però hi ha vegades que es necessita que algú t’empenti perquè comencis a nadar per tu mateix.

Jordi i Nuria, 41 i 38 anys. Teràpia de parella (8 sessions)

Nos enseñaron a conectar con el otro cónyugue, a bajar el nivel de rabia y comunicarnos pensando en el otro. Fue clave para dejar de alimentar el fuego propio, y acercarnos

Nuestro último cartucho. Así considerábamos como pareja la terapia en Psigma. Después de 4 años de relación e infinidad de peleas entendimos que así no conseguiríamos llegar lejos. Las peleas y el amor nos arrastraban a un día a día tóxico.

Nuestra relación nació de mi divorcio. Tengo dos hijos y, antes de iniciar la convivencia con Jordi, había vivido sola durante dos años. Por aquel entonces creía que necesitaba más implicación por su parte.

Fue clave para mí la evaluación del problema: oírles decir a los terapeutas de Psigma que en nuestra relación no había una base sólida ni unos buenos cimientos iniciales, o que en cualquier pelea yo siempre le reprochaba la desatención del pasado. Tuve que empezar de nuevo, dejar de retroalimentarme del dolor de aquellos años y empezar a valorar lo que ahora sí hacia por nosotros.

Tuvimos que fomentar un «nosotros», con proyectos juntos, actuar por la relación unificándonos más, dejar de pensar en el pasado y mirar hacia el futuro.

Por otro lado, teníamos que suavizar el tono de nuestras peleas. Nos enseñaron a conectar con el otro cónyugue, a bajar el nivel de rabia y comunicarnos pensando en el otro. Fue clave para dejar de alimentar el fuego propio, apaciguarlo y acercarnos sin alargar las peleas durante días.

A fecha de hoy disfrutamos de una relación normal. Ambos pensamos en los dos, estamos creando bases que para nosotros no existían, ya que nos sustentábamos en los sentimientos. Pero arrastrábamos rencor y estábamos sumergidos en el nerviosismo, el mal rollo y los reproches.

Ahora estamos felices y tranquilos. Nos peleamos, como todo el mundo, pero ya no es igual. Sabemos solucionarlo: nunca alcanza el nivel de odio de antes y nos sentimos más pareja que nunca.

Estamos encantados. Siempre agradeceremos el trabajo de Psigma. Les debemos nuestro futuro, porque ahora sí que somos una pareja con proyecto. Nuestro último cartucho ha dado de sí.

Cristina (40 anys) i Javier (43 anys). Teràpia sexual / de parella. 12 sessions.

Nos llevaron al punto más importante: a aceptarnos tal y como éramos cada uno, con sus limitaciones y sus capacidades

Tras un año y medio de relación me sentía frustrada porque nuestras relaciones sexuales no eran satisfactorias. Él nunca daba el primer paso para mantener relaciones y tenía disfunciones eréctiles.

Al principio no me importó y pensé que eran nervios. Después le pedía que diera primeros pasos porque no me sentía deseada. Unos días iba bien, pero al poco estábamos igual o peor. Hablábamos del tema, pero él cada vez se sentía más agobiado y entramos en un bucle del que no sabíamos cómo salir.

Aunque yo creía que era él quien se tenia que tratar, nos propusieron la terapia de pareja. Tras hablar de nosotros y de nuestras experiencias anteriores, empezamos a abordar el problema, aunque los dos queríamos que mejorase no lo conseguíamos. Ya en las primeras visitas salíamos muy contentos, en casa comentábamos la terapia y nos hizo relajarnos más.

Nos ayudaron a conocernos, nos dieron técnicas y ejercicios para fomentar las relaciones sexuales. Pero sobre todo nos llevaron al punto más importante: a aceptarnos tal y como éramos cada uno, con sus limitaciones y sus capacidades.

Ahora nos sentimos más unidos ya que la terapia ha hecho que nos conozcamos mejor. Estamos muy agradecidos a los psicólogos de Psigma porque supieron entendernos y ayudarnos.

Albert. 29 anys. Control de gelosia i emocions.

M’han ajudat a detectar d’on venia la gelosia i sobretot veure que el canvi és possible

Fa temps que surto amb una noia. Al principi tot anava bé, però a mesura que anava passant el temps cada vegada em posava més gelós. Al principi ella m’ho deia i jo no volia reconèixer-ho, però amb el temps això va anar augmentant.

Vam arribar a un punt en el que jo ho passava molt malament quan ella em deia que havia quedat amb les seves amigues o que faria alguna cosa amb altres persones. Un dia em va dir que si no canviava no voldria seguir amb mi. I vaig decidir a anar a Psigma.

M’han ajudat a detectar d’on venia la gelosia i sobretot veure que el canvi és possible. Ara entenc per què actuava així i quan em trobo amb situacions com les d’abans tinc eines que m’ajuden a entendre la situació i no actuar com ho feia. La meva relació ha millorat molt, tant amb la meva parella com amb mi mateix.

Mariela. 30 anys. Gelosia i Baixa Autoestima. 44 sessions.

Empecé a cuidarme más y a valorar cuando las personas que tengo a mi alrededor me dicen que estoy muy guapa

Comencé a hacer terapia por un problema de celos. Desconfiaba de mi pareja y tenía un autoestima muy baja, por la cual llegaba a pensar que si mi marido miraba a otra mujer era porque yo no le era suficientemente linda para él.

Dejamos de salir a pasear por que siempre discutíamos. Si él se giraba para ver un auto o una tienda de ropa yo ya pensaba que miraba a otra mujer. Por éstos motivos, y por que nos amamos un montón y queremos seguir juntos, decidimos que yo hiciera terapia para salvar nuestro matrimonio.

Llegaba a pensar que si mi marido miraba a otra mujer era porque yo no le era suficientemente linda para él

Comencé a observar a las personas y sobre todo a los hombres, a mirarlos como se mira un cuadro, imaginarme situaciones con los hombres que veía en el metro, en la calle, etc. y de esa manera comprendí que el amor que siento por mi marido no cambia en absolutamente nada.

También empecé a cuidarme más y a valorar cuando las personas que tengo a mi alrededor me dicen que estoy muy guapa. Porque mi problema era que siempre dependía de las palabras dulces y lindas que podía llegar a decirme mi marido. De esa forma ahora me siento mas segura de mí misma, me veo mas linda y me siento atractiva cuando un hombre en la calle me dice algo dulce.

Mi marido me ayudó mucho a superar los celos. Él también asistió a un par de sesiones con el psicólogo y de esa forma logramos superar la crisis que teníamos. En la actualidad reconozco que tengo celos pero ya son como los de antes, trato de tener pensamientos alternativos y de ver las cosas de otra manera, de ésta forma ya no tenemos las discusiones que teníamos antes.

Él también asistió a un par de sesiones con el psicólogo y de esa forma logramos superar la crisis

Me siento muy contenta de haber elegido éste centro y agradezco a mi psicólogo por haberme ayudado y orientado en ésta situación, considero que hacer terapia ayuda mucho, ser constante en las sesiones y tener voluntad sirve para vivir mejor.

Eva. 40 anys. Infideliltat de la parella. 21 sessions.

En Psigma he encontrado a profesionales que han sabido escucharme, orientarme y ayudarme a decidir qué quería hacer

Hay una serie de problemas sobre los que tenía claro cuál es la solución, hasta que un día me encontré de cara con uno de ellos.

Infidelidad igual a separación: Esa era la teoría, pero ya no estaba tan claro. Yo sentía otra cosa. Necesitaba pensar, que me ayudaran con el dolor, con el caos. A enfrentarme a nuevos sentimientos: celos, desconfianza, baja autoestima.

Necesitaba pensar, que me ayudaran con el dolor, con el caos

En Psigma he encontrado a profesionales que han sabido escucharme, orientarme y sobretodo ayudarme a que decidiera libremente que es lo que quería hacer. A pasar página y a mirar el presente y el futuro desde una perspectiva más serena y madura.

Laia. 31 anys. Dubtes de parella i ansietat. 21 sessions.

Fer el pas va ser costós i molt dur, però ara em trobo bé i en harmonia amb mi mateixa i sé que m’espera un futur diferent

Quan vaig arribar a la consulta d’en Roger em sentia molt baixa de moral, desorientada, amb molts dubtes i un alt grau d’ansietat. Em costava dormir a les nits i sovint tenia sentiments de culpabilitat.

El problema principal que em va fer decidir anar a un psicòleg va ser la relació que tenia amb la meva parella. La relació era aparentment ideal, però no em sentia enamorada i no tenia il·lusió pel futur i ni desig sexual. Això s’agreujava amb els records freqüents de la meva antiga relació. Em costava tirar endavant i aclarir els meus sentiments.

La relació era aparentment ideal, però tot i així no em sentia enamorada ni tenia il·lusió pel futur

Al llarg de les sessions vam analitzar la meva personalitat, el model de parella que tenia i les probabilitats d’èxit. Al llarg de les sessions vaig descobrir que la causa dels meus dubtes era la forta exigència envers a mi i en vers als que m’envolten. Rumiava de forma excessiva sobre tots els aspectes de la meva vida.

Vaig descobrir que la causa dels meus dubtes era una exigència molt forta

Amb el temps vaig entendre que tants dubtes no em deixaven avançar i que havia de desbloquejar tot aquest procés. Finalment, després de moltes xerrades amb en Roger i d’analitzar diversos aspectes, vaig decidir acabar amb aquesta relació.

Fer el pas va ser costós i molt dur però actualment em trobo bé, en harmonia amb mi mateixa i sé que m’espera un futur diferent, en el qual sabré relativitzar els dubtes, llegir al meu cor i fer passos petits però ferms. I sobretot, tirar endavant, continuar el camí i trobar bones raons per sentir-me feliç.

Esther. 25 anys. Dol de parella no resolt. 8 sessions.

Vaig trobar algú a qui parlar sense ser jutjada, que em va ensenyar a controlar els sentiments d'angoixa i les emocions negatives

Vaig tenir una relació de parella “no sana” i vaig voler enterrar-ho tot sense pair el dolor que una ruptura comporta. Posteriorment, quan vaig iniciar una nova relació de parella amb una altra persona, els fantasmes d’aquesta relació anterior van ressorgir i em provocaven molta angoixa i neguit.

Els records anteriors eren obsessius i se m’apareixien en quasi totes les situacions de la vida quotidiana. Això m’afectava molt i no sabia que fer ni tampoc a qui acudir.

Quan vaig iniciar una nova relació de parella amb una altra persona, els fantasmes d'aquesta relació anterior van ressorgir

Finalment, em vaig decidir a fer el pas: a trucar i demanar ajuda. És un pas molt difícil, però també el més important.

Vaig conèixer una professional que em va ajudar a assimilar que havia estat víctima de maltractament psicològic, cosa de la que no era conscient. Vaig trobar algú a qui parlar sense ser jutjada, que em va ensenyar a controlar els sentiments d’angoixa i les emocions negatives. Sense la seva ajuda no me n’hauria sortit pas.

És un pas molt difícil i també el més important

Després de mig any estic molt millor. Ja no tinc aquests records obsessius i puc fer vida amb normalitat.

Manel. 67 anys. Teràpia de parella.

Assistir a teràpia de parella ha estat una experiència molt satisfactòria. Gràcies a les directrius i seguiment d’un professional de la casa, hem pogut retrobar-nos, reflexionar i compartir preocupacions i desitjos.

Hem apropat posicions i per tant, la nostra relació de parella ha millorat molt. Gràcies.

Anna. 62 anys. Teràpia de parella.

Durant dos anys havíem quedat enrocats en un problema greu de comunicació, que no ens deixava tirar endavant amb la nostra vida de parella.

Gràcies a la intervenció d’un dels psicòlegs de parella de Psigma hem aconseguit restablir la comunicació que ens permet, a poc a poc, tornar a recuperar les nostres vides junts.

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